SANA NIGERIA. AYUDA A LA IGLESIA NECESITADA

Nigeria: El rugido de la fe que no se rinde ante la persecución

Este miércoles 6 de mayo, nuestra Parroquia de la Cruz del Señor ha vivido una de esas jornadas que se quedan grabadas en el corazón. Hemos tenido el inmenso regalo de abrir la campaña de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) en Tenerife, recibiendo el testimonio vivo de la Iglesia perseguida en Nigeria.

La respuesta de los fieles no pudo ser más emocionante: los salones parroquiales se quedaron pequeños. Fue un signo claro de que nuestra comunidad late con fuerza y se solidariza con el sufrimiento de nuestros hermanos más lejanos.

La jornada comenzó de la manera más hermosa posible: con la celebración de la Eucaristía, ofrecida especialmente por todos los cristianos que sufren persecución en el mundo. La misa estuvo presidida por el padre Patrick Akpabio, sacerdote nigeriano, cuya sola presencia ya era un recordatorio de la universalidad de nuestra fe.

Tras la misa, pasamos a la charla formativa donde se vivieron momentos de gran intensidad.
Nuestro párroco dio la bienvenida al padre Patrick y expresó un profundo agradecimiento tanto al responsable de ACN en España (Crespo) como a la delegada en Tenerife (Montse) por elegir nuestra parroquia para iniciar este recorrido por la isla (que también visitará el Puerto de la Cruz, Güímar y Los Realejos).

El responsable de Ayuda a la Iglesia Necesitada en España compartió su experiencia personal visitando el país africano. A través de diapositivas, nos mostró la durísima realidad que enfrentan bajo la amenaza constante de grupos como Boko Haram y los fulani.

A continuación, el padre Patrick tomó la palabra para relatarnos historias reales que nos dejaron sin aliento. Historias de hombres y mujeres que van a misa sabiendo que quizás no regresen vivos; relatos de secuestros, ataques y una fidelidad a Cristo que se paga con la propia vida.

Fue un testimonio impactante que nos recordó que, mientras nosotros a veces nos acomodamos, hay hermanos nuestros que entregan su vida cada domingo por el simple hecho de acudir a la Eucaristía.
El encuentro concluyó con una llamada a la acción que no podemos ignorar. No se trata solo de conocer la noticia, sino de responder como Iglesia de sus formas:

  1. Oración constante: Sostener espiritualmente a quienes sufren por su fe.
  2. Colaboración: Ayudar en la medida de nuestras posibilidades a través de los canales de Ayuda a la Iglesia Necesitada para que estos cristianos puedan seguir reconstruyendo sus vidas y sus templos.

Gracias a todos los que asistieron y convirtieron este miércoles en una verdadera lección de amor y valentía. ¡Oremos por Nigeria!

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