REFLEXIÓN DEL EVANGELIO – NOCHEBUENA 2024 – CICLO C
HOY OS HA NACIDO UN SALVADOR
¿Quieres vivir, en verdad, una FELIZ NAVIDAD? ¿Quieres vivir en la verdadera PAZ, en la verdadera ALEGRÍA? ¡Acoge a Jesús! ¿Quieres escuchar la mejor NOTICIA de toda la humanidad? Haz silencio y ve solo, aparte… Si estás todo el día de aquí para allá… ¡Estate un poco quieto! Si estás todo el día hablando o “hablándote”… ¡calla un poco! ¡Haz silencio, externo e interno!
¿Por qué? Porque es “en medio del silencio donde el Verbo se encarnó”. Es en un pesebre donde Jesús nació. En un lugar perdido e insignificante del mundo. Y hoy, en medio de tu silencio, de tu vacío… es en medio de tu pobreza donde “el Rey de reyes y Señor de señores” quiere nacer. ¡Es ahí!
¿Quiénes fueron los primeros que escucharon esta gran noticia? Unos pobres pastores, sencillos, la parte más despreciada y marginada de la sociedad de aquel tiempo. Ellos sí pudieron escuchar esta Buena Noticia. ¿Quieres escucharla tú también? Deja vacío el pesebre de tu corazón y escucha: “¡HOY OS HA NACIDO UN SALVADOR, EL MESÍAS, EL SEÑOR!”. Hoy quiere renacer nuevamente en ti, ¡acógelo, alégrate!
Y, podrías preguntarte en nuestro lenguaje consumista y utilitarista: ¿para qué querrá nacer y vivir en mí? ¿De “qué me sirve”? ¿Qué puede aportarme? Cada día, párate de nuevo, haz silencio y escucha: “Hoy os ha nacido un Salvador…” Él viene para salvarte. ¿A mí? ¿Y de qué querrá salvarme? ¿Acaso es que no vives esclavo del miedo a la muerte? Sí, es un miedo atroz, pero tan sutil, tan camuflado… Suele esconderse detrás de él unos fuertes deseos que llevamos muy dentro y que nos condicionan:
– Ese deseo de SEGURIDAD (miedo a no perder mis seguridades, mi trabajo, salud, afectos…). Te dice Jesús: “Yo soy tu Roca. ¡Confía en mí!”.
– Ese deseo de APROBACIÓN (miedo a no ser valorado, “aprobado”, a ser rechazado)…: “Yo te amo, sin condiciones”.
– Ese deseo de CONTROL (sobre las personas, las situaciones…). ¿Qué pasa con los improvistos, planes fracasados o expectativas frustradas?: “Descansa en mí. Yo soy el Señor”.
– Y ese otro deseo de CAMBIAR (a las personas, las circunstancias, o yo mismo…): “Solo yo puedo cambiar, renovar, restaurar, sanarlo todo… ¡Déjame hacer mis obras en la tierra!”
Este Niño-Dios nace porque quiere sanar estos deseos y reorientarlos hacia Él, para que seas verdaderamente feliz. ¡Quiere salvarte, acógelo!
HOY JESÚS VIENE, JESÚS NACE. Por eso, “¡alegrémonos, hagamos fiesta y celebremos la mejor Noticia de toda la historia de la humanidad!” “¡Gloria a Dios en el cielo, paz en la tierra a los hombres que Dios ama!”
¡FELIZ NAVIDAD!
Recommended Posts
REFLEXIÓN DEL EVANGELIO – DOMINGO XIV TIEMPO ORDINARIO – CICLO A
12 de septiembre de 2026
REFLEXIÓN DEL EVANGELIO – DOMINGO XXIII TIEMPO ORDINARIO – CICLO A
4 de septiembre de 2026
REFLEXIÓN DEL EVANGELIO – DOMINGO XIII TIEMPO ORDINARIO – CICLO A
27 de junio de 2026

